lunes, 13 de febrero de 2017

DIA EUROPEO DE LA SALUD SEXUAL - 14 de Febrero de 2017





La Organización Mundial de la Salud (OMS/WHO) define la Salud Sexual como “la experiencia del proceso permanente de consecución de bienestar físico, psicológico y sociocultural relacionado con la sexualidad". La salud sexual se observa en las expresiones libres y responsables de las capacidades sexuales que propician un bienestar armonioso personal y social, enriqueciendo -de esta manera- la vida individual y social”.

Pese a que el concepto de Salud Sexual se estableció por parte de la OMS en la década de los setenta, hace menos de dos décadas que su promoción comienza a ser tenida en cuenta desde el ámbito social y sanitario.

Por ello, el objetivo de este día Europeo de la Salud Sexual, al igual que el 8 de Septiembre, establecido como Día Mundial de la Salud Sexual,  es ser un recordatorio que favorezca la promoción de una mayor conciencia social sobre la salud sexual alrededor del mundo.

En un mundo en que es necesario aceptar la diversidad sexual, debemos recordar que la promoción de la salud sexual es fundamental para la consecución de la salud, una buena calidad de vida y un buen nivel de bienestar.

La salud sexual que debemos promover y defender integra además los derechos sexuales, que son derechos humanos universales basados en la libertad, dignidad e igualdad inherentes a todos los seres humanos. Y dado que la salud es un derecho humano fundamental, la salud sexual debe ser un derecho humano básico, pues es esencial para el bienestar individual, interpersonal y social. Estos derechos sexuales, aprobados por primera vez en España durante la celebración en 1997 del XIII Congreso Mundial de Sexología, se pueden agrupar en cuatro básicos: El derecho a la libertad, diversidad y salud sexual; el derecho a la información sexual y a la anticoncepción; el derecho a la maternidad libre y responsable, y a la interrupción voluntaria del embarazo; y el derecho a la protección de toda persona frente a cualquier forma de violencia sexual y de género.

Las personas y comunidades que disfrutan del bienestar sexual están mejor preparadas para contribuir a la erradicación de la pobreza individual y social, y por tanto, la promoción de la salud sexual fomenta la responsabilidad individual y social, además de las relaciones equitativas e igualitarias, que contribuyen a mejorar la calidad de vida. La Salud Sexual no sólo puede verse amenazada por el incumplimiento de los derechos sexuales en nuestras sociedades, sino que además, son numerosos los procesos patológicos que afectan y condicionan nuestro desempeño sexual satisfactorio. Enfermedades con una alta prevalencia como las alteraciones cardiovasculares, diversos trastornos psicopatológicos, enfermedades metabólicas como la diabetes o el empleo de ciertos fármacos son algunas de las alteraciones capaces de afectar nuestra salud sexual.

La adquisición de hábitos de vida saludables, que contribuyen a nuestro bienestar general, influyen también de forma determinante en nuestra calidad de vida sexual. Por ello es esencial el compromiso de los profesionales sanitarios, especialmente de la Atención Primaria, en la detección, valoración e intervención en todas aquellas disfunciones o dificultades sexuales secundarias a otras patologías o producto de miedos o traumas. También es importante promover entre la población la visión de la sexualidad como un valor positivo, que no termina con la edad sino que se transforma a lo largo del proceso vital y se puede seguir disfrutando durante toda la vida.



Dr. Carlos San Martín Blanco

Doctor en Medicina. Sexólogo. Coordinador del Grupo de Trabajo de Sexología de SEMERGEN. Secretario General de la Academia Española de Sexologia y Medicina Sexual

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